13 Jun, 2020 por

Buenos Aires: Reimplantan una mano a un niño de 11 años que la había perdido tras un hachazo

El accidente se produjo en Las Flores, provincia de Buenos Aires, el 3 de junio, cuando Thiago y su hermano Tobías -de 16 años- cortaban leña para la salamandra hogareña. «La cirugía salió bien, duró unas diez horas y se tardó mucho porque era un caso muy complejo», dijo uno de los médicos.

Un equipo de 18 profesionales del hospital El Cruce-Néstor Kirchner de Florencio Varela logró reimplantar, en 10 horas de intervención quirúrgica, la mano de un niño de 11 años luego de que un golpe de hacha se la seccionara por completo.

“Se trató de una intervención de alta complejidad que requirió la coordinación tanto del Hospital de Las Flores, que recibió al paciente y solicitó la derivación; del sistema de Salud provincial, que además coordinó el traslado en un vuelo sanitario, y del de Alta Complejidad aportada por el Ministerio de Salud de la Nación, desde el Hospital El Cruce”, dijo el secretario de Calidad en Salud de la Nación, Arnaldo Medina, en la información.

El accidente se produjo en la ciudad de Las Flores, provincia de Buenos Aires, el miércoles 3 de junio, cuando Thiago y su hermano Tobías -de 16 años- se encontraban en el fondo de su vivienda cortando leña para la salamandra hogareña, trabajo que los hermanos realizan habitualmente.

Alrededor de las 11, la madre de ambos escuchó gritos, salió al patio y encontró a Thiago con la mano derecha ensangrentada, de inmediato tomó una toalla para envolverla y partió hacia el Hospital Zonal General de Las Flores.

Al llegar a la guardia pediátrica, un médica lo evaluó, realizó las primeras curaciones y luego lo derivó al Hospital El Cruce por su mayor complejidad.

El traslado fue en vuelo sanitario debido al factor determinante que tiene el tiempo en estos casos, según explicaron profesionales de la salud.

El helicóptero levantó vuelo desde Las Flores a las 13.30 y a las 15 el paciente ingresaba al quirófano del hospital El Cruce, de Florencio Varela.

«El tiempo límite para hacer un reimplante de este tipo es de entre seis y doce horas de ocurrida la amputación”, explicó Sebastián Valbuena, quien ya cuenta en su trayectoria profesional con otras intervenciones singulares.

«La cirugía salió bien, duró unas diez horas y se tardó mucho porque era un caso muy complejo. También se demoró porque fue considerado como sospechoso de Covid-19 y se debieron implementar todos los protocolos, lo cual lentificó los procedimientos médicos», sostuvo el especialista.

Valbuena precisó que el paciente permanece aún «internado en observación y con antibióticos porque el riesgo de infección aún es muy alto».

Luego de esa primer intervención el niño tuvo que volver a ser operado por un hematoma en uno de sus dedos pero ya se encuentra en sala común y esperan que unos días pueda regresar a su casa.

Según describió Valbuena “durante el post operatorio, el paciente permanecerá varias semanas con la mano inmóvil, y tras ello vendrá una ardua rehabilitación por tratarse de una mano reimplantada. No es exactamente igual a la mano que tenía antes, es una nueva mano que tendrá que reacondicionar, readaptar y organizar en su estructura mental la movilidad de los dedos”, precisó el cirujano.

Por último, advirtió que “también es muy probable que se necesiten más cirugías, porque lo que realizamos fue un primer paso de urgencia y luego continúa un andamiaje de procedimientos».