6 Jul, 2020 por

«Cayeron dos piedras, una impactó en el techo de la vecina y la otra está solo detenida por árboles»

Desde hace 15 días un grupo de vecinos de San Martín de los Andes no puede dormir tranquilo por miedo a que una piedra caiga sobre sus casas.

Foto gentileza vecinos

En un comunicado que está circulando por las redes sociales contaron: “Somos vecinas y vecinos de Av. Koessler 2305 que la noche del 20 de junio vivimos la peor noche de nuestras vidas porque ocurrió un derrumbe sobre la montaña en la cual vivimos y se desprendieron tres piedras”.

Defensa Civil, les había informado que podía haber más desprendimientos y así fue: “Hoy, 6 de julio, nos vuelve a pasar lo mismo y no hay nadie que nos acompañe”, expresaron.

Lacar Digital habló con Julia, una de las damnificadas que contó: “La verdad es que estamos bastante nerviosos todos los vecinos todos los vecinos  y asustados”

Foto gentileza vecinos

El primero desprendimiento ocurrió el 20 de junio y “tres días después aparecieron (empleados de Defensa Civil)  con un informe y las fotos que habían sacado y nos dijeron que esto se iba a volver a ocurrir si no se empezaba a construir una contención”

Julio explicó que todas las cabañas son de diferente inmobiliaria, que se pusieron en contacto pero “que obviamente te dan vueltas, y hoy a las 8 de la mañana, nos volvimos a despertar con un ruido muy fuerte, con la montaña que se caía”

“La vecina de arriba nuestro que es la vecina de la primer casa, que es la que recibió siempre los impactos de las piedras salió corriendo”, relató Julia a Lacar Digital y agregó, “tiene una hija que es menor, acá al lado nuestro hay cabañas que también hay niñes, en la cabaña de adelante también hay menores”.

Foto gentileza vecinos

Esta mañana los despertó el fuerte ruido: “Cayeron dos piedras más, una impactó en el techo de la vecina y la otra está solo detenida por árboles”, remarcó.

“no se puede seguir viviendo así, estamos asustados”, aseguró. “Yo vivo en una casa de dos plantas donde arriba están las habitaciones y estamos durmiendo abajo desde el 20 que pasó el primer desprendimiento. Estamos durmiendo abajo porque tenemos miedo”.

Hablaron con las inmobiliarias, con Defensa Civil y con la municipalidad, pero hasta ahora nadie les da una respuesta.

“No sabemos que hacer, la respuesta de la municipalidad es que ellos no pueden hacer nada porque es un predio privado, lo cual tampoco entiendo porque las piedras están cayendo de la montaña”

Los vecinos creen que una construcción cercana podría estar ocasionando movimientos en la tierra y que por eso cayeron las piedras.

“Hay una construcción muy grande, que se supone que es por esta construcción que se están moviendo un montón de cosas en la montaña y que es por eso que a nosotros nos caen las piedras”

“Tenemos miedo que se nos caiga una piedra en la cabeza, ya no sabemos que más hacer”

Finalmente pidieron la colaboración de todos para que su mensaje se viralice y las autoridades tomen cartas en el asunto antes de que haya consecuencias más graves.

“En este momento de pandemia estamos sin laburo, nadie tiene para salir a buscar un departamento, hacer una mudanza. Sabemos todos lo que sale y necesitamos irnos de acá porque no es seguro, tenemos miedo de que se nos caiga una piedra y nos mate”

“Desde ese día dormimos en el comedor por miedo”

Comunicado Completo:

Somos vecinas y vecinos de Av. Koessler 2305 que la noche del 20 de junio vivimos la peor noche de nuestras vidas porque ocurrió un derrumbe sobre la montaña en la cual vivimos y se desprendieron tres piedras.

Hoy, 6 de julio, nos vuelve a pasar lo mismo y no hay nadie que nos acompañe.

Desde la policía provincial y defensa civil nos avisaron en el primer hecho que había posibilidad de que vuelva a ocurrir y pasó.

Nadie nos cuida, nadie nos da una solución. Somos familias con niños pequeños, personas adultas y nuestras mascotas que hace días que no dormimos tranquilos, que no podemos dormir por las noches por miedo a que siga pasando.

Pedimos que esto se viralice y que alguien nos pueda ayudar, porque nuestras vidas están en riesgo.