6 Jun, 2019 por

Defensoría del Pueblo y del Ambiente realizó una aclaración a los “olvidos” de un parte de Prensa Municipal sobre el Relleno Sanitario

 

Resulta cuando menos curiosa la redacción “periodística” del texto que da cuenta desde Prensa del municipio de la presentación como “tercero interesado” de la Municipalidad de San Martín de los Andes en el proceso de amparo por el vertedero de Alicurá, emitido hoy Jueves 6 de Junio del 2019, cosa que, dicho sea de paso, esta Defensoría del Pueblo y del Ambiente celebra aunque lamenta que se haya esperado tanto, sin perjuicio del destino que tal presentación tenga respecto de la decisión de la jueza que interviene en la causa.

En fin, lo que resulta sorprendente es que en el texto oficial distribuido a los medios, Prensa del municipio haga ver desde el subtítulo “Cronología de los hechos” que la gestión de la intendenta Rebolledo estuvo trabajando desde su inicio, y cito: “previendo que la V Celda se colmataría antes de lo que se había previsto”, por lo que, cito una vez más, “comenzó gestiones para la reubicación del Vertedero, atento que la ubicación actual del mismo no sería la indicada…”.

Resulta que, acto seguido, el creativo texto oficial dice que mientras la señora intendente realizaba tales empeñosas gestiones, cito: “y trataba de buscar una solución definitiva al problema, el Defensor del Pueblo y del Ambiente de SanMartín de los Andes, inició un amparo contra la Municipalidad de San Martín de los Andes para que no se construyera la VI Celda dentro del Relleno Sanitario actual, cuestión que fue planteada como una medida provisoria atento todas las gestiones que se venían realizando”.

Caramba, es de seguro por urgencia y falta de espacio, siempre tan limitante cuando se trata de escribir diciendo la verdad, que Prensa del municipio olvidó consignar

–       que la Defensoría del Pueblo y del Ambiente advirtió en febrero de 2017 la necesidad de relocalización del actual relleno sanitario por la afectación de la calidad de vida de los vecinos;

–       que ya por entonces era un secreto a voces que el Departamento Ejecutivo Municipal había iniciado las negociaciones con el actual propietario y administrador del vertedero para abrir una sexta celda;

–       que esta DPA recurrió a la Justicia porque el Departamento Ejecutivo Municipal no acusó recibo de sus recomendaciones formuladas en un todo de acuerdo con la Carta Orgánica Municipal y la Ordenanza 10.136/14;

–       que antes de ello fueron los propios vecinos y vecinas las que venían insistiendo en la necesidad de relocalización del vertedero, sin repuesta seria alguna por parte de la autoridad política;

–       que se hicieron reuniones en el barrio propiciadas por la DPA con los vecinos y en las que el Departamento Ejecutivo no dio respuestas satisfactorias;

–       que ante el silencio de la administración fue necesario entonces recurrir a un recurso de amparo ambiental;

–       que antes de que el Sr Juez emitiera su sentencia hubo media docena de audiencias de conciliación en el Juzgado Civil, en las que la DPA incluso ofreció alternativas que en todos los casos y sistemáticamente el Departamento Ejecutivo desechó;

–       que en sus escritos, el municipio atacó la presentación  de la Defensoría haciendo ver que eran totalmente infundadas las prevenciones ambientales y sobre la afectación de la salud y calidad de vida de los vecinos y vecinas, que eran la médula del amparo presentado;

–       que finalmente el fallo de primera instancia ratificó la pretensión de la DPA en defensa de los intereses de los vecinos;

–       que el gobierno de la señora Rebolledo apeló, siendo ratificado el fallo en segunda instancia y luego por el máximo tribunal neuquino, habiéndose perdido con ello un tiempo precioso para avanzar en soluciones;

–       que la alternativa Alicurá vio la luz un año y medio después de la presentación judicial de la DPA;

–       que no obstante ello y en ese lapso, la DPA permanentemente formuló presentaciones con propuesta y de suyo trabajó como un protagonista más en la redacción del marco regulatorio para la concesión de los servicios de disposición final, algo que el propio Departamento Ejecutivo debió haber encarado antes de su esfuerzo por presentar una máquina supuestamente ultramoderna que se encargaría de nuestra basura haciendo arcilla inocua, y que finalmente no cuajó…

Todo lo dicho es meramente enunciativo y está en los expedientes de esta Defensoría para quien desee consultarlo… Es que nuestra intención al hacer estas aclaraciones no es otra que, repetimos, llenar los espacios que el parte de prensa oficial de la Municipalidad dejó en blanco, seguramente por un ataque de desmemoria  en su muy apurada “cronología de los hechos”.

 

 

Fernando Bravo

Defensoría del Pueblo y del Ambiente