6 Abr, 2020 por

Dos instructores de nuestra ciudad varados en Canadá

Luis y Carolina son instructores de esquí y están en la ciudad de Whistler. La aerolínea por la que tienen los pasajes dice que estará inactiva hasta junio. Quedan pocos ahorros y la situación es angustiante. Como muchos vecinos de nuestra ciudad, realizan doble temporada y el COVID 19 los tomó por sorpresa cuando regresaban a San Martín de los Andes.

Luis y Carolina son instructores de esquí y están en la ciudad de Whistler. La aerolínea por la que tienen los pasajes dice que estará inactiva hasta junio. Con el bolso listo para volver, Luis Rodríguez y Carolina Puebla estaban a punto de salir de su casa en Canadá para tomar un vuelo y retornar a la Argentina. En ese momento, se imaginaban en su San Martín habitual, lejos de su familia por la cuarentena, pero en su lugar, con seguro médico y precios que “no liquiden sus ahorros”. Y un llamado canceló todo y agudizó la pesadilla que ya provocaba el coronavirus.

“Cuando estábamos a punto de salir con todo armado, Air Canadá nos llama diciendo que el vuelo estaba cancelado y que dejaban de operar hasta junio”, relata Luis decepcionado, y continúa: “De suerte que nos dijo cuando estábamos en casa y la cancelación no nos agarró en un aeropuerto porque ahí era más riesgoso por el virus”.

Luis y Carolina se casaron en octubre del año pasado y un mes después partieron para Canadá. “Trabajamos haciendo doble temporadas, en Chapelco y aquí, Whistler”, aseguró él. Ambos, son instructores de esquí y se “mueven con la nieve”.

“Todo venían normal hasta que el 11 de marzo cerraron Europa y nosotros pensábamos que iban a tardar un poco más en hacer algo, porque acá se veía que les importaba poco el coronavirus”, contó, pero “al otro día declararon el aislamiento preventivo”.

Cruce de calles en Whistler, Canadá.

“Desde ese día sigue igual, no hay cuarentena. Esto significa que le gente aquí puede ir a hacer ejercicio, moverse, caminar, salir a pasear, todo a dos metros de otra persona”, describe el hombre de 36 años y continúa: “Pero no nos dejan trabajar, porque al cerro lo cerraron”.

Esto le presentó a la pareja un importante problema económico. “La habitación en una casa compartida en la que estamos con mi mujer sale 1300 dólares por mes”, detalla y expresa: “Es imposible con lo caro que es acá que nos duren lo ahorros hasta junio”.

Parada de colectivo en Whistler, con las montañas de fondo.

Bajo este contexto, los recién casados tiene un problema: volver a su tierra antes de que su dinero se consuma. Si bien hicieron varios intentos, fracasaron.

A partir de la cancelación de la aerolínea, se contactaron con el Consulado y demás órganos de argentinos y canadienses, pero “la situación estaba trabada”. “Supimos que Canadá puso un avión para repatriar a los suyos que estaban en Buenos Aires y queríamos hacer la gestión para subir a ese vuelo que iría vacío”, contó, pero no los dejaron “por una orden de cerrar las fronteras en Argentina”.

Desde ese momento, la pareja sigue buscando una forma para retornar y sabe que en el país donde están corren con un poco de ventaja: “Canadá es riesgo bajo, ya que no hay muchos infectados y encima somos pocos argentinos en todo el país, seremos entre 30 o 50 personas”.

Luis y Carolina en Canadá.

“Encima de todo, volver también es caro. Solamente pasajes, de aquí a Toronto, y de Toronto a Buenos Aires serán unos 1500 dólares cada uno”, asegura con tono penoso, pero quiere aclarar: “Aquí estamos todo bien, a pesar de todo. Sabemos que mi familia en San Martín también lo está y eso es lo bueno”.

Con el frío de las calles en su casa en la ciudad canadiense de Whistler, Luis tiene esperanza: “Sigo en contacto con el Consulado argentino aquí y esperarnos que esto se resuelva pronto”, y concluye: “Por ahora no nos falta nada y creemos que se solucionará rápido”.

fuente: LMNEUQUEN