21 Ene, 2019 por

El color de la música que viene

Salimos desde el centro de San Martín de los Andes al atardecer para tomarnos el colectivo que nos lleve hasta la rotonda del Arenal. La cuarta edición del Festival de música emergente El Primer Color se lleva a cabo por primera vez en Arte Factum, el domo montado sobre el predio de la Fundación Catalinas, un campo rodeado por  montañas, un centro cultural comunitario que funciona como un nodo de arte y experimentación.

El calor de un sábado de playa todavía se siente en los cuerpos. En el colectivo nos encontramos con unas amigas que van para el festival. Nos bajamos en la ruta y cruzamos para el lado de la virgen. Una luna casi llena sobre el cielo pintado de rosa presagia que la noche va a ser tan linda como el día que se va.

Caminamos unas cuadras y por una calle de tierra ingresamos al lugar. El domo, uno de los dos escenarios, brilla con una luz violácea en un costado, en el otro extremo hay una barra donde se vende comida y cerveza artesanal y, en el frente, el escenario principal, donde una banda toca. Nos asombramos de la cantidad de gente ya reunida. La tarde empieza a caer. Todo está dado para la fiesta.

Varias mesas completan el espacio. Unos stands de indumentaria, otro de cuadernos y pines, remeras y cds de las bandas. Más allá unos palets con colchones para sentarse y el stand del Colectivo Diverso SMA, un espacio autogestivo que trabaja para visibilizar y contener al colectivo LGBT+ de la ciudad.

Vamos por una cerveza, es temprano pero ya hay que hacer cola, al promediar la noche la fila crecerá notablemente.

Las bandas tocan felices, la gente responde. Todos agradecen y destacan la importancia que exista un festival de músicos independientes de la Patagonia. Javier Araya, productor y creador del festival, sube al escenario y agradece a quienes colaboraron para que esta gesta pudiese seguir existiendo y su agradecimiento es el de todos.

Se adentra la noche y alrededor de quinientos jóvenes y algunos niños y niñas que trepan por ahí hacen latir al festival. Las bandas, de excelente nivel, se alternan entre los dos escenarios. En el domo la atmósfera es más intimista y en el escenario central, bajo las estrellas,  cientos de personas celebran la jornada. 

Entre charlas y abrazos la gente se encuentra y se reencuentra.

 

Yo me meto en el domo, converso con una artista de San Martín, me invita a formar parte de su proyecto. Hablamos del amor y del dolor, de a quien le pedimos cuando prendemos una vela, de la ficción y la realidad. Me agradece, se va a bailar.

Me aparto un poco para tener una perspectiva desde lejos. La imagen me muestra un lugar repleto de gente, cuerpos felices saltando mientras la música se expande en el espacio. La iluminación y el sonido son impecables, como la noche. A un costado, un fogón reúne a los friolentos. Nos cruzamos con Javier, le decimos que es una verdadera fiesta. Es el mejor Primer Color de todos, dice él.

Son las dos de la mañana, las bandas cierran sus presentaciones, pero la gente se queda.

Nosotros empezamos a planear nuestra vuelta. Todo demasiado lindo, pero la realidad es que ya no pasan colectivos y que el camino a casa será largo y frío. Salimos del predio, no llegamos a caminar media cuadra que una camioneta nos para. Unos conocidos en las penumbras de la madrugada. Ellos viven para el otro lado, pero insisten en llevarnos. ¿Que más podíamos pedir? Él nos cuenta que estuvo trabajando en el sector de comidas, que se vendió todo, que las bandas estuvieron espectaculares. En cinco minutos estamos en casa. No lo podemos creer. Hay veces que todo sale tan bien que uno no puede dejar de sentir agradecimiento y que algo mágico está ocurriendo. Así nos dejó El Primer Color.

 

La música del Primer Color:    

Bandas de San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Bariloche, Neuquén, Mendoza y Rosario se dieron cita en la la cuarta edición del festival El Primer Color.

Gauchito Club, Los Cuentos de la Buena Pipa, Ponele, Papeles, Coffee.exe, Rey Mapache, Fede Ingolotti, Mistol, Diego Marchionatti, Tomás Aristimuño, Monet, Ice Cream ü, Morena Quince y El Kankuran fueron los protagonistas de la fiesta vivida en Arte Factum.

 

Por Mariano Swi / ph: Andrea Cosentino