“El proyecto comenzó ante la preocupación de ver, por ejemplo en mi escuela, a los tachos de basura llenos de vasos que habían sido utilizados sólo una vez. Cuando te ponés a pensar, te das cuenta de que se trata de toneladas de desperdicios plásticos que se generan, tan sólo por el uso de los vasos descartables. Entonces, me puse a investigar una alternativa que no tuviera ese impacto tan negativo. Así es que desarrollé este material que se produce básicamente con extracto de algas, y estudie el modo de automatizar la producción de vasos”, detalló Bucher.

Asegura que la máquina no es costosa y el insumo utilizado representa para la institución que lo utilice un gasto similar al de los vasos de plásticos. Su objetivo es llegar a cadenas de comidas rápidas, recitales, oficinas y todo aquel ámbito donde se utilizan este tipo de recipientes nocivos para el medio ambiente.