13 May, 2020 por

El juez de faltas Galarce multó con 25.500 pesos a los responsables de la obra donde vivían hacinados los trabajadores

La Municipalidad de San Martín de los Andes clausuró la obra céntrica que albergaba trabajadores, adelantaron que no será habilitada y están analizando sanciones penales.

La semana pasada, se llevó a cabo la inspección de una obra en pleno centro de la ciudad, en la cual el Municipio, a través de la Secretaría de Planificación y Desarrollo Sustentable y el gremio de la construcción (UOCRA) denunciaron irregularidades al encontrar que dentro de la misma vivían 9 trabajadores «en condiciones deplorables»

«Nosotros no permitimos que se duerma en las obras» manifestó la semana pasada Guillermo Olaran, delegado de la UOCRA y estos trabajadores dormían y vivían en una habitación de «3 metros por 3 metros».

El lunes se le impuso una multa de 25.500 pesos al arquitecto responsable de la obra por presentar «inexactitud en los documentos», sin embargo, el juzgado de faltas consideró, que los trabajadores, no vivían hacinados.

Desde la Municipalidad se mostraron en total «desacuerdo» por la resolución administrativa de Carlos Sánchez Galarce. El subsecretario de Gobierno, Saúl Castañeda, sostuvo que el fallo pone en riesgo la salud de los obreros y del conjunto de los sanmartinenses, pues no se respetaron los protocolos para prevenir el contagio de coronavirus.

Por su parte el Municipio no habilitará la obra pese a lo que se dispuso por la vía administrativa.

Luego de la clausura, los obreros fueron llevados a unas cabañas, que también le pertenece a los representantes de la obras.

Guillermo Olaran, sostuvo que hay una «clara falta de criterio» en la resolución del juez de faltas y enfatizó que no aplicó el «sentido común», pues los obreros dormían y comían todos juntos en una «habitación de 3 metros por 3 metros».

El delegado invitó a Sánchez Galarce a que «vaya él mismo a constatar las condiciones en las que vivían los empleados de la construcción».

Para Olaran, con el fallo se habilita a que las empresas constructoras pongan en riesgo la salud de sus trabajadores, incumpliendo las normas sanitarias, a cambio de una suma de dinero «mínima».

La resolución administrativa

El juez Galarce sobreseyó al responsable de la obra, el arquitecto Elvio Christian Alberto Rocha, por la falta sobre el «hacinamiento de los obreros».

El imputado, alegó que la casilla donde dormían sus empleados no formaba parte del «obrador» y fue ese descargo el que utilizó el Galarce para justificarlos.El juez alegó en la resolución que «en primer término, no existe norma alguna que prohíba que los obreros u operarios vivan en las obras; de hecho es práctica habitual que los serenos lo hagan».

Contrario a lo mencionado por el delegado de la Uocra que manifestó que está prohibido que los trabajadores vivan en el mismo «obrador», según el Código de Edificación de la localidad.

A continuación la resolución versa, aunque el hacinamiento es «moralmente condenable», «no existe norma jurídica alguna» que lo prohíba o lo reprima«. Y concluye: «lo que no está prohibido, está permitido».

Además, Galarce manifestó que «la violación al aislamiento social preventivo y obligatorio, de haberse cometido, es de competencia de la justicia provincial».