18 Abr, 2020 por

Femicidio: Su pareja la mató, la quemó y la enterró

La mató, la quemó y la enterró y se justifició diciendo que la mujer padecía coronavisrus (Covid-19) y que esa había sido la causa del fallecimiento.

Foto Clarin

Frente a la desaparición de la jóven, su padrastro se acercó a la comisaría a realizar la denuncia y allí comenzó la investigación que los llevó hasta su pareja, cacique Marceclo Núñez, más conocido como Claudio.

Una joven de 24 años fue asesinada, quemada y enterrada a pocos metros de donde reside la comunidad Mbya Guaraní Taruma Poty de la localidad misionera de San Vicente, y por el femicidio detuvieron a su pareja, un cacique de la aldea, informaron fuentes policiales.
El único sospechoso de la muerte de María Solange Diniz Rabela, es el cacique Marcelo Núñez, conocido como Claudio, quien justificó su accionar porque la víctima «murió por coronavirus», según dijo.
El hecho ocurrió el domingo en la pequeña comunidad Tarumá Poty, que está cerca de la ciudad de San Vicente, y la Policía detuvo en tarde de ayer en otra aldea al femicida, identificado como Marcelo Núñez, de 36 años, más conocido como “Claudio”.

Si bien los familiares de la víctima, desde el domingo supieron que la joven estaba sin vida, no podían obtener mayor información en las consultas que hacían con integrantes de la aldea Mbya Guaraní Taruma Poty.

A partir de ahí, la Policía intervino en el caso y mediante las averiguaciones se pudo establecer que la joven había sido incinerada y semienterrada durante la noche del domingo por su pareja, el cacique.

Como «Claudio» no se hallaba en el lugar, los mbyá lograron vencer el miedo y relataron que el lunes a la mañana el líder de la comunidad les había relatado que la noche anterior su pareja había fallecido a causa de coronavirus. Y que decidió quemar el cuerpo y luego enterrar los restos.

A unos 200 metros de las casas se hallaron huesos humanos junto a una cama de madera parcialmente quemada. Y un pozo de escasa profundidad donde habían sido arrojados los restos parcialmente quemados de la mujer.
También se encontraron en la vivienda del cacique, un serrucho y varias prendas con manchas de sangre.

Los restos encontrados fueron inmediatamente remitidos a la Morgue Judicial para realizar la autopsia y establecer la causa de muerte.

Interviene en el caso el Juzgado de Instrucción Tres de San Vicente, que caratuló el caso como «femicidio» y ordenó varias medidas, entre ellas un allanamiento con excavaciones que permitieron encontrar restos de huesos óseos compatibles con los humanos.
Hasta el momento no hay antecedentes de femicidios en las 124 comunidades mbyá que albergan unos 7.000 habitantes y están distribuidas principalmente en la zona centro y norte de la provincia.