12 May, 2020 por

Flexibilizan la cuarentena para las iglesias: se podrá ir a rezar pero no habrá misas

Desde este martes, se permitirán confesiones y rezos “individuales”, manteniendo el distanciamiento.

Sin misas pero con confesiones y rezos individuales. Tras más de 50 días de cuarentena​ por el coronavirus, las Iglesias católicas y los templos religiosos del país podrán reabrir este martes sus puertas para recibir a los fieles.

La decisión la tomó el Gobierno nacional y la medida tendrá alcance para todo el país aunque, por determinaciones locales, la cuarentena para las confesiones religiosas ya se había flexibilizado en algunas provincias.

Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, recibió este lunes en la Casa Rosada a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina​ que comparten Monseñor Oscar Ojea, al Cardenal Mario Poli y el Monseñor Carlos Malfa, respectivamente presidente, vicepresidente y secretario de general la entidad.

Cafiero estuvo acompañado por el canciller Felipe Solá​ y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, y allí anticipó la decisión de que las iglesias y templos puedan «abrir sus puertas para la asistencia espiritual a los fieles y los rezos individuales».

Serán, desde inicio del aislamiento social el 20 de marzo pasado, las primeras «prácticas de fe» que estarán autorizadas en las iglesias y templos de nuestro país.

De acuerdo a datos de la Iglesia, el 88% de los argentinos están bautizados por solo el 23% concurre, de manera frecuente, a los templos católicos.

Sin embargo, no estarán permitidas las misas ni los congregaciones de fieles. La cúpula eclesiástica dijo que trabaja para diseñar los protocolos de salud que se aplicarán cuando se reanuden los servicios religiosos.

En la reunión desarrollada en la Casa Rosada también se analizó la situación de las villas y barrios vulnerables frente a la pandemia del COVID-19, una preocupación que ganó visibilidad en los últimos días ante la aparición de casos positivos en las villas 31 y 1.11.14, las dos en la Ciudad, y también en asentamientos de Moreno.

Cafiero repasó con los referentes religiosos la tarea de la Iglesia en los barrios pobres de todo el país «para brindar asistencia a los sectores más vulnerables».

Se analizaron también, según la información oficial, las consecuencias sociales y económicas que surgieron a raíz de la lucha contra la pandemia, y en la reunión los participantes estuvieron de acuerdo en que lo más importante es la salud y preservar la vida de la gente.

En ese sentido, se remarcó «la organización conjunta con municipios y organizaciones de distintas partes del país, lo que permitió resolver muchas necesidades sanitarias que surgieron a partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio».