4 Feb, 2020 por

Hantavirus, caso confirmado en la provincia

En el día de ayer se confirmó la existencia de un caso de hantavirus en el hospital regional Ramón Carillo, una mujer oriunda de Meliquina, llegó al hospital de San Martín de los Andes y frente a la sospecha de hantavirus se activaron todos los protocolos de actuación correspondientes.

La señora llegó al nosocomio el viernes 31 de enero al medio día, sus síntomas coincidian con los de un caso de hantavirus y por eso, siguiendo el protocolo provincial, fue trasladada en vuelo sanitario a la capital neuquina, donde se encuentra internada en el hospital Castro Rendón.

La misma reside en un área rural, en cercanías al lago Meliquina, donde posiblemente se produjo la exposición ambiental con el hábitat de los roedores así como también en una estancia de la comarca andina en la provincia de Chubut en los días del 23 al 27 de diciembre del pasado año.

El lunes 3 de febrero, por la tarde, se recibió la confirmación de infección por hantavirus desde el Laboratorio de Referencia Nacional de Hantavirosis de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) – Malbrán.

Actualmente la paciente se encuentra en una unidad de terapia intensiva, con asistencia respiratoria y su estado es resercado. Si bien, al momento de la sospecha, se encontraba estable, se la derivó a Neuquén Capital a modo preventivo.

Hasta el día de hoy, solo hubo cuatro casos sospechosos de hantavirus en la provincia y todos fueron estudiados y descartados. En lo que respecta a este caso particular, es necesario aclarar que se activaron rápidamente los protocolos de actuación vigente entre los distintos agentes de salud, en articulación con autoridades municipales y provinciales.

Por otra parte, todas las personas que tuvieron contacto estrecho con el caso fueron, desde el momento de la sospecha, aisladas en sus propias viviendas hasta la espera del resultado confirmatorio y de que se cumplan los 45 días de aislamiento. Así, un total de 22 personas (en 11 viviendas) se encuentran bajo un programa de seguimiento estricto para evitar que potencialmente otras personas se enfermen y detectar tempranamente nuevos enfermos.

Se está trabajando en los pasos a seguir y coordinación de servicios para mantenerlos abastecidos de alimentos, artículos de limpieza, y todo lo necesario durante la cuarentena.

Hantavirus

En la zona de lagos y cordillera se produce un ciclo natural que es la floración de la caña colihue. Desde la primavera de 2018, esto generó una oferta de alimento abundante que favorece el aumento actual de roedores, algunos de los cuales pueden transmitir la enfermedad del hantavirus y, consecuentemente, aumenta el riesgo de infección.

El Hantavirus es transmitido por algunos ratones silvestres (colilargos) eliminándolo a través de la orina, las heces y la saliva. Ingresa al ser humano por la nariz (inhalación), la boca (ingestión) o a través de lesiones en la piel.

Algunos hantavirus pueden causar una enfermedad poco común, pero grave, llamada síndrome pulmonar por hantavirus. Esta enfermedad es endémica en nuestra zona, así como en zonas cordilleranas de Río Negro y Chubut, y se presentan casos esporádicos desde el año 1996. La mayoría de los casos confirmados que han habido, presentaron exposición de modo ambiental y se trató de habitantes de la zona y trabajadores rurales. Excepcionalmente han habido casos de transmisión persona a persona.

Síntomas

Si tenés fiebre, cansancio, dolores musculares tos, dolor de cabeza y/o vómitos y realizaste actividades en espacios de riesgo, consultá al Centro de Salud o el Hospital más cercano.

Recomendaciones generales
● Evite el ingreso de ratones a las viviendas, sellando todos los orificios que observe (pueden ingresar en orificios del tamaño de una moneda 10 centavos).
● No utilizar veneno en la captura de roedores.
● Al realizar actividades de limpieza y/o desmalezamiento que conlleve riesgo de estar en contacto con roedores o sus secreciones, se deberá utilizar medidas de protección: barbijo N° 95, guantes de uso doméstico y antiparras. La ropa utilizada para la actividad deberá lavarse al finalizar la misma.
● Al ingresar a un lugar cerrado (vivienda, galpón, etc.), ventilar por 30 minutos y luego rociar con dilución de lavandina, dejar actuar 30 minutos y limpiar con trapo (NO barrer), utilizando las medidas de protección ya enunciadas.
● La limpieza de superficies donde pudieran haber estado presente los roedores debe realizarse con la dilución de una parte de lavandina (60 g/l), por nueve partes de agua.
● Consumir agua potable (si no es segura, potabilizar con 2 gotas de lavandina por litro de agua).
● No beber agua de vertientes naturales.
● No dejar al descubierto ningún tipo de alimento y/o residuos.
● Asegurar la recolección de residuos y/o el adecuado manejo de los mismos.

Turismo seguro

● Comer y dormir en lugares limpios.
● No colocar la bolsa de dormir directamente en el suelo y a la intemperie.
● Instalar las carpas en lugares permitidos y habilitados a tal fin, alejados de malezas, cañaverales o pilas de leña.
● Disponer de lugares libres de maleza para el juego de los niños.
● Lavarse las manos con frecuencia.
● Circular y permanecer en senderos y playas que estén habilitados. Evite introducirse entre matorrales, arbustos o cañaverales.
● No ingiera frutos, tallos, hojas o semillas de sitios agrestes.
● Al regresar, dejar el lugar limpio y depositar los residuos en bolsas bien cerradas en tachos con tapa. De no haber tachos, regresar con los residuos generados.
● Si encuentra roedores muertos no los toque. Avise al municipio de la localidad.
● Consumir agua potable (si no es segura, potabilizar con 2 gotas de lavandina por litro de agua).