10 Mar, 2020 por

Madre pide que la Justicia controle a su agresor y al de su hijo

El hombre está denunciado por golpes hacia ella y abuso hacia el niño. Le ordenaron que tiene que vivir en Neuquén para que el padre pueda ver al nene.

Desde hace tres años lucha por la tenencia de su hijo contra la justicia y contra su agresor, a quien denuncia por golpes hacia ella y un presunto abuso hacia el niño. Luego de varias medidas cautelares en su contra espera un nuevo dictamen que defienda la integridad del pequeño. «Pido que cuiden a mi hijo, que me garantice la justicia que no le va a pasar nada cuando esté a cuidado del padre», dijo.

Melisa Jara explicó: «No solo me golpeó a mi, me pegó patadas con el bebé en brazos, sino que el año pasado (febrero de 2019) cuando la cámara le dio los días para que vaya a verlo no fue durante cinco meses, al sexto se lo trajo de vacaciones cinco días y a la vuelta, cuando lo voy a buscar, le veo la cola lastimada y me dice que el papá lo tocó mientras dormían».

«La justicia a mi me decepciono muchísimo. Pensé desde el primer momento que iba a encontrar ayuda por parte del Estado y sentí un desamparo total, absoluto y me sentí más sola que nunca. Me sentí revictimizada todo el tiempo. Dude… dije ¿para qué buscar ayuda si al final es peor hacerlo que no hacerlo?», contó y agregó: «La Justicia es patriarcal, defiende al macho violento y por esa causa hay tantos femicidios. Porque cuando vamos a denunciar no nos dan bolilla, y las pocas veces que lo hacen nos ponen una jueza en frente que le dice al agresor que todo que si», dijo en referencia a la jueza Fabiana Vasvari.

El comienzo

Todo empezó en 2017, cuando se separó de su ex pareja y se fue a vivir a su San Martín de los Andes natal. «En ese marco de violencia absoluta que viví la única salida que vi en ese entonces fue irme». Así fue que Melisa pidió el traslado en su trabajo y volvió cerca de su familia, pero al tiempo se encontró con una noticia poco agradable. «Fueron a mi casa con la fuerza pública, como si yo fuera una delincuenta y se lo llevaron, todo por una petición de mi agresor que le pareció que mi bebé tenía que estar cerca de él, y yo no lo niego, ¿Pero en qué condiciones?», se pregunta la mujer que se tuvo que encadenar en el Poder Judicial para que le devuelvan al niño.

Sin embargo, pese a recuperarlo no todas fueron buenas. «Me habían puesto una medida que no me podía mover más que 30 kilómetros de Neuquén. Tuve que dejar mi trabajo, mi vida allá por mi hijo». Para su suerte, con ayuda la Multisectorial de Mujeres y la defensa del abogado Luis Virgilio Sánchez levantaron la medida en 2018 y volvió a San Martín.

«Pusieron el foco en mi, y podrían haberlo investigado al tipo, que admitió que consumía drogas frente a la jueza, aunque sea haberle dicho que haga rehabilitación, pero no le dijeron nada. Todo siempre va en contra de la mujer. Están vulnerando los derechos de mi hijo y mis derechos. El Interés Superior del Niño lo usan para darle lugar al reclamo del padre. Lo único que quieren es que yo como madre y mujer esté sometida al violento. Eso es lo que plantean», sostuvo Jara.

Además, lanzó: «Solo buscan restituir el vínculo con el padre, parece que solo estuvieran para eso…pero ¿quién regula como es ese vínculo? Desde que pasó eso se hace pis encima, lo tuve que llevar a una psicóloga infantil que lo ve desde entonces. Tiene muchos retrocesos desde que ve al padre».

El dictamen final

Este lunes hubo una nueva audiencia para volver a restablecer la medida cautelar que dispone que Melisa y el niño vivan en la ciudad de Neuquén, cerca del progenitor, acusado por violencia de género. «Yo propuse que vaya a San Martín a verlo, siempre supervisado porque nada me garantiza que no lo vuelva a tocar y tampoco se qué hace con el nene cuando está a solas. Él propuso que venga mi hijo y empiece el colegio acá, pero ya empezó el ciclo lectivo allá, ya tiene sus amigos y su lugar. Así que espero que piensen un poquito en él y le garanticen sus derechos. El dijo en la audiencia, yo gane, yo gane, pero no se qué ganó, porque la verdad que lo único que hace es perjudicarle la cabeza al nene y a mi, obvio. El dice que venga el nene y que si yo me quiero volver a San Martín me vuelva. Pero es un nene de tres años, necesita a su mamá, necesita crecer en paz», indicó la mujer, que ahora espera un nuevo dictamen del juez Sepúlveda.