21 Feb, 2019 por

Stop judicial para acumular la basura en Alicurá

Foto: Marcela Barrientos

 

La Cámara Civil de San Martín de los Andes confirmó la resolución de la jueza de primera instancia que prohíbe arrojar residuos en el predio de Alicura que es donde se planea depositar los residuos de la localidad cordillerana. El plazo es hasta que se resuelva la acción de amparo.

En la resolución de los jueces Alejandra Barroso y Pablo Furlotti además señalan el control mensual “por parte de la magistrada del juzgado de origen a fin de constatar el cumplimiento de la medida cautelar dispuesta y que las cápsulas que ya están acopiadas se encuentren debidamente controladas”.

Marcelo Nunzi, abogado de la familia que sostiene le pertenece el terreno y que impulsó la acción de amparo, sostuvo que el 17 de enero se empezó a arrojar residuos en el lugar. “Obtuvimos la medida cautelar que era la prohibición que la provincia pudiera arrojar en el predio porque estaban contaminando todo. Había neumáticos, bolsas abiertas, y demás, y la obra esta inclusa”, declaró.

“En el mes de noviembre iniciamos una acción de amparo con una doble finalidad. Uno individual y uno colectivo en virtud de la turbación de la posesión de nuestro cliente. Le metieron de un día para el otro un basurero en su campo”, apuntó Nunzi.

Sumó que harán una ampliación de la medida cautelar que estaba” limitada al vertido de basura” y apuntarán “a que se suspenda de manera definitiva todas las obras y se resuelva el tema de fondo que es la titularidad de la tierra que provincia dicen que son fiscales y tratan e desconocer todo el derecho civil”.

Amplió que en su presentación en la justicia acompañaron el expediente con documentación del año 70 de la dirección de tierras que certifica que la familia que hoy vive en el terreno en disputa es propietaria de las tierras y sostuvo que “la titularidad definitiva lo frenó la provincia”.

Cría de animales

El abogado comentó que el viernes los magistrados de primera instancia y de la cámara civil hicieron una inspección ocular en el sitio.

Dijo que los que habitan el sitio se dedican a la cría de animales . Describió que antiguamente tenían 1200 hectáreas en la zona de Alicurá , pero tras la construcción de la represa se redujo unas 300 hectáreas y hoy su campo tiene casi 1000 hectáreas.

En el fallo de primera instancia la jueza observó una urgencia acreditada “por el peligro en la demora y el riesgo de contaminación para el ambiente“ y un riesgo para la actividad ganadera.

Se argumenta que en el sitio hay dos vertientes de agua de los cuales se provee el ganado.

Uno de los hechos que disparó el alerta de los que iniciaron la medida judicial fue la presencia de bolsas de basura y la presencia de neumáticos.


Fuente: Diario Río Negro