8 Feb, 2021 por

Reinvención y gran temporada en La Vieja Aldea

Guadalupe Bohigues, propietaria de La Vieja Aldea y Roxana González, encargada del local nos cuentan sobre el esfuerzo que conlleva mantener la chocolatería y la elaboración de sus productos en la Pandemia; como así también las diferentes maneras que encontraron para reinventarse: Take Away, Página Online y Nuevo Packaging, son algunas de las innovaciones de cara al futuro.

 

 

 

 

La Vieja Aldea fue fundada el 12 de julio de 1997 por la familia Bohigues. Desde allí, han trabajado para mantener la excelente calidad de sus productos utilizando maquinarias de alta calidad y la constante búsqueda de nuevas materias primas. Guadalupe Bohigues, junto con Roxana González (encargada hace 7 años de La Vieja Aldea), nos cuentan cómo fue el proceso de trabajo en pandemia: “Incorporamos nuevos métodos que actualmente siguen y forman parte de las ventas y las opciones que ofrecemos”.

Son un grupo de 23 personas muy unidas que trabajan a la par siguiendo el legado familiar. Dicen: “Todos entendimos la situación y nos pusimos en campaña para afrontar las restricciones, el volumen de las compras y el hecho de pensar distintas estrategias para seguir avanzando con compromiso y sinceridad para no generar falsas expectativas. Esto generó un agradable ambiente de trabajo iniciándose así un nuevo proceso en Pascuas del año pasado cuando ya teníamos toda la producción elaborada (dado que este es uno de los eventos más importantes del año) hasta que pudimos volver a abrir el local y mantener un buen ritmo de trabajo gracias al empuje del personal y a las compras de la comunidad. Así mismo con la pandemia iniciamos la venta por mayor hacia afuera de la localidad para poder afrontar los gastos fijos que tiene toda Pyme”. 

Nuevos productos: Los productos base siguen siendo los de dulce de leche: milhojas, alfajores, etc. Pero en la innovación nos encontramos experimentando con leche de almendras, barritas, galletitas y edición especial de alfajores. Muchas de estas ideas y productos llegaron para quedarse como las bomboneras y tarjetas de chocolate por ejemplo. Sumado a un cambio de imagen y marca que siguen en pie hasta el día de hoy. En ese sentido la pandemia nos ayudó a repensarnos en todo lo nuevo que se viene: La fábrica, la posible apertura de un segundo local, nuevo packaging, etc. 

A futuro otro de los proyectos es poder inaugurar un local comercial dentro de la Fábrica sobre Ruta 40 en el ingreso a la ciudad y realizar un recorrido didáctico para vivenciar el proceso de fabricación de nuestros productos, destinado a los turistas que visitan San Martín de los Andes y principalmente a escuelas de nuestra comunidad. Este es nuestro gran sueño: un lugar que tenga la magia de “Willy Wonka”.

Por otra parte nos cuentan que desde el año 2017 apuntan a un proceso de tecnologización donde se lograron comprar 4 máquinas italianas con tecnología de punta que permitió dar un salto cualitativo y productivo en todo lo que es elaboración de producto, en especial bombonería, con un resultado muy superior de terminación espectacular. También tenemos como productos estrellas los alfajores, dulces caseros y las ganaches hechas a base de crema de leche con productos de la zona: arándanos, sauco y frambuesa que combinados con licores o pimientas hacen del comer chocolate una experiencia única que muchos vienen a experimentar más de una vez, dado que el turismo de San Martín “siempre vuelve”, nos conocen y de algún modo “nos eligen” como marca, lo mismo pasa con la gente del pueblo, quienes debido a los productos y la atención son fieles en sus elecciones.

¿Cómo transcurre comercialmente esta temporada de verano? En particular ha habido un volumen mucho más alto de turistas recorriendo el sur,  eso nos posibilitó que el público que consume “La Vieja Aldea“ sea cada vez mayor y que regrese destacando nuestra atención y calidad de productos. Por suerte está siendo una buena temporada y nos da un empujón para seguir adelante ante los 9 meses terribles que hemos pasado todas las Pymes.

¿Cómo siguen de acá en adelante? Las inversiones y proyectos grandes serán postergados por un tiempo, rogamos que esta temporada continúe así dado que se acerca un invierno incierto. Los que decidimos no cerrar, afirma Guadalupe, fue por un orgullo personal de decir “no vamos a abandonar ahora” y sentimos que es el pensamiento del emprendedor argentino: no bajar los brazos ante toda la adversidad incluyendo los impuestos que nos seguían cobrando como si no hubiese pasado nada. 

Esta temporada estival nos permite recuperarnos, tomar aire y poder seguir haciendo girar la rueda. Somos inquietos y siempre estamos en la búsqueda de nuevos proyectos a pesar de las claras desmotivaciones: Falta de respaldo de los gobiernos, de reconocimiento y ayudas financieras. Queremos mantener a nuestros empleados, sus familias y los anexos que también son parte de La Vieja Aldea, para que cada uno pueda apostar a su proyecto de vida y continuar con el legado familiar de la chocolatería.