11 Ago, 2020 por

El camino del «suero milagroso»: cómo es la cocina de un banco de plasma contra el coronavirus

Cuando una persona tiene una infección, su organismo reacciona creando anticuerpos para defenderse. Luego, quedan almacenados en el plasma –parte líquida de la sangre- durante semanas o incluso años.

Al donar plasma, los recuperados de Covid-19 –que ya son más de 174.000 en Argentina- pueden ofrecer una alternativa de tratamiento para quienes están cursando la enfermedad. A través de una transfusión, ellos recibirán esta “inmunización pasiva”, distinta a la vacuna, que es activa.

Quiénes pueden donar

Para donar, la persona tiene que haber cursado la enfermedad y debe tener una certificación que lo confirme.

En los hospitales públicos donde se realiza la donación de plasma, solicitan haber pasado entre 14 días y 28 días del alta médica y contar con un hisopado negativo. Como la PCR “de alta” actualmente no se está realizando en el caso de los pacientes leves por directiva del Ministerio de Salud nacional, en caso de no tenerla, ellos la realizan.

Además, se deberán cumplir con los requisitos de un donante habitual: tener entre 18 y 65 años de edad; pesar más de 50 kilos; gozar de buena salud y no tener enfermedades preexistentes (cardiovasculares, hepatitis, o alguna neoplasia); no haber recibido una transfusión de sangre en el último año; no tener antecedentes quirúrgicos en los últimos 6 meses (cirugías menores) o un año (cirugías mayores); no tener antecedentes gestacionales o abortos; y no haber realizado perforaciones, tatuajes o piercings en los últimos 6 meses.

Un ensayo con buenos resultados

El uso de plasma en pacientes covid es de carácter experimental. Hasta el momento a nivel internacional no hay evidencia científica -dado el carácter nuevo del virus- que demuestre que sea realmente seguro y eficaz.

Sin embargo, desde el Ministerio de Salud bonaerense se animan a hablar de “buenos resultados”. Voceros del Instituto de Hemoterapia indican: “Si bien es un ensayo clínico, estamos viendo que ayuda a disminuir la acción del virus. Está funcionando bastante bien en algunos casos, no en todos”.

El momento de aplicarlo es cuando los pacientes recién entraron a la terapia o van agravando su situación –pasan de moderado a grave-, que es cuando comienza la desaturación por debajo del 93%, elevan algunos parámetros de laboratorio, y empiezan a tener mayor dificultad respiratoria.

El trámite y los preparativos

Para donar, hay que contactarse por mail o por teléfono con el hospital más cercano. Ellos toman los datos personales y dan una fecha para acercarse.

En la primera visita, hacen una entrevista para ver si la persona califica como donante. Hay que completar un formulario sobre antecedentes médicos, firmar uno o dos consentimientos (según el hospital), y presentar una certificación de haber tenido Covid-19.

Ese mismo día, toman una muestra de sangre para hacer pruebas de laboratorio (los anticuerpos tienen que dar positivos con un nivel aceptable) y detectar si hay enfermedades transmisibles (tiene que dar negativo el VIH y la hepatitis B y C, entre otras). El resultado demora entre 7 y 10 días.

Una vez que estén todos los resultados, el hospital se vuelve a contactar y se coordina un turno.

El día de la donación, los pasos previos llevan pocos minutos y varían según el hospital. Pueden incluir la firma de consentimientos, la toma de presión, temperatura, peso corporal y altura, un pinchazo en el dedo para medir la hemoglobina, y la entrevista de un médico.

De un brazo a 4 personas

Ahora sí, el momento de donar. Hay que recostarse en un sillón, al lado de una máquina. Sobre una pantalla “touch”, la programan para sacar plasma, ponen los datos personales, y arroja cuánto se puede llegar a donar. Si bien alguien de gran contextura física podría donar hasta un litro, suelen sacar 600 mililitros de plasma.

Hacen una punción en una vena, en uno o los dos brazos (según la máquina). La aguja saca la sangre, que entra a la máquina, y realiza un procedimiento llamado “aféresis”, donde separa el plasma –que va quedando en una bolsa- del resto de los componentes. Con períodos de aspiración y retorno, en el mismo circuito, va devolviendo los glóbulos rojos, blancos, y plaquetas. Tarda de 40 a 60 minutos.

Podrá donar entre 3 y 4 veces, dependiendo de su tolerancia y del nivel de anticuerpos. Se puede repetir cada 72 horas, máximo dos veces por semana, aunque “para no agobiar” suelen citar con menos frecuencia.

Al plasma que fue extraído le hacen análisis. Luego, esa bolsa es etiquetada con un código de barras, que clasifican por grupo sanguíneo, para ser compatibles con el receptor.

Las bolsas se guardan en un freezer que las conserva a -80°C, divididas por grupo sanguíneo. Si no hay cambios de temperatura –en caso de haberlo, sonaría una alarma- puede permanecer ahí hasta un año. Cuando un médico lo solicita para un paciente covid, el plasma se descongela en una máquina, hasta llegar a 37°C.

Cada bolsa de plasma se fracciona en dos a cuatro dosis (según el hospital y la cantidad extraída). Así que, cada donación, puede servir para ayudar a hasta cuatro pacientes con coronavirus.

Fuente: Clarín.