30 Dic, 2020 por

Es ley: el Senado aprobó el aborto legal en Argentina

Con 38 votos a favor y 29 en contra, el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo fue avalado por la mayoría de la Cámara Alta.

Pasadas las 4 de la madrugada, el Senado de la Nación convertía en ley la interrupción voluntaria del embarazo. La iniciativa fue avalada con 38 votos a favor, 29 en contra y una única abstención.

Tras doce horas de debate, la Cámara Alta sancionó la normativa con 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. El apoyo de los cinco legisladores que no se habían expresado públicamente terminó inclinando la balanza.
La cláusula clave que determinaron de antemano los legisladores allanó el camino para que los pañuelos verdes terminaran de inclinar la balanza, tras la media sanción que le había dado al proyecto del Poder Ejecutivo la Cámara de Diputados el 11 de diciembre pasado.
Los tres legisladores neuquinos que presentes en la sesión, Lucila Crexell (Movimiento Neuquino), Silvia Sapag y Oscar Parrilli (Frente de Todos), acompañaron la iniciativa.

Crexell mantuvo hasta el final la incertidumbre acerca de su voto, dado que mantenía algunas diferencias con el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo y que en 2018 se había abstenido de acompañar el aborto. En su discurso, la senadora develó el misterio y fue una de los seis indecisos que terminaron de definir la histórica noche.

La entrerriana Stella Olalla (Juntos por el Cambio), el salteño Sergio Leavy (Frente de Todos) y el rionegrino Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), los restantes senadores que no habían definido con anterioridad su posición hicieron irreversible la aprobación.

La discusión fue seguida desde la calle por miles de personas que se juntaron frente al edificio del Congreso, separados por un vallado entre «verdes», favorables al aborto, y «celestes», en contra. Algo similar sucedió en Neuquén, donde cientos de partidarias de la IVE realizaron una vigilia que contó con la instalación de una pantalla gigante para seguir el debate.

La discusión en el Senado pudo prolongarse más en el tiempo, pero los senadores Juan Carlos Marino y Oscar Castillo decidieron bajarse de la lista de oradores. En el primer discurso de la sesión, la presidenta de la Comisión de Banca de la Mujer, la peronista pampeana Norma Durango, anunció que se acordó con el Poder Ejecutivo una corrección a la letra del proyecto que se plasmará en el proceso de reglamentación, lo cual fue determinante para «seducir» a los indecisos.

La sesión no se agotó allí, ya que los legisladores se predisponían a debatir, luego, el proyecto que establece el Plan de los Mil Días de acompañamiento al embarazo y la primera infancia.

El exgobernador tucumano, José Alperovich, junto al riojano Carlos Menem, internado con problemas de salud en un sanatorio porteño, fueron los únicos dos ausentes de la sesión. Ambos se habían manifestado públicamente en contra del proyecto, pero sus votos no hubieran influido en el resultado final.

-> La modificación que allanó el camino

Según Durango, se acordó con el Gobierno nacional el veto parcial a dos incisos de la norma para eliminar la palabra «integral». Se trata de los artículos 4 y 16 del proyecto en discusión.

El artículo cuarto establece que «las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo hasta la semana catorce (14), inclusive, del proceso gestacional» y que «fuera del plazo dispuesto en el párrafo anterior, la persona gestante tiene derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo solo en las siguientes situaciones: si el embarazo fuera resultado de una violación» o si «estuviera en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante».

El artículo 16, en tanto, modifica el artículo 86 del Código Penal sobre que «no es delito el aborto realizado con consentimiento de la persona gestante hasta la semana catorce (14) inclusive del proceso gestacional».

Fuera del plazo establecido, no será punible el aborto si el embarazo fuera producto de una violación o si «estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la persona gestante».

Esas modificaciones estuvieron particularmente dirigidas a los legisladores que firmaron los dictámenes en disidencia parcial, pero no habían resuelto su apoyo a la norma, como el oficialista entrerriano Edgardo Kueider y el rionegrino Alberto Weretilneck, voten favorablemente.