29 Sep, 2020 por

La importancia del cuidado de personas  con enfermedades crónicas durante la pandemia

La pandemia de Covid-19 puede afectar a personas de todas las edades y condiciones de salud, incluso a gente sana, sin embargo, se sabe que hay grupos de riesgo o personas más vulnerables. Dentro de este grupo de personas se encuentran los mayores de 60 años y aquellos que padecen enfermedades crónicas.

Demorar la consulta al presentar síntomas de infarto al corazón y accidente cerebrovascular, debido al temor al contagio al concurrir a un hospital, empeora la evolución y pronóstico de dichas patologías. Al igual que faltar a las consultas ya programadas para control cuando se padece una enfermedad crónica o preexistente.

Las principales enfermedades crónicas son la obesidad, diabetes, hipertensión arterial, cardiopatías, asma bronquial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedad renal crónica, entre otras. Éstas requieren de un tratamiento permanente para evitar los síntomas, prevenir las complicaciones y mejorar su calidad de vida.

La evidencia científica demuestra que las personas con enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) están en mayor riesgo de complicaciones graves (internación en terapia intensiva, necesidad de uso de ventilación mecánica) si sufren una infección por COVID-19. Por ello es fundamental que no abandonen sus controles y que no suspendan la medicación.

Para ello en Neuquén, se han implementado las consultas telefónicas o por telemedicina en toda la provincia, y también las visitas domiciliarias y provisión de medicamentos a domicilio a aquellas personas que viven en lugares alejados, no pueden movilizarse o estén solos y no tengan quien les provea la medicación.

En el caso que el paciente tenga que ser vistos por un profesional se le da un turno anticipado por teléfono para que se presente en la institución de salud donde se toman todas las medidas de bioseguridad necesarias para limitar al máximo el riesgo de infección.

Con respecto a la entrega de medicación para personas con enfermedades crónicas se dispuso en todas las farmacias del sistema de salud público la entrega de la misma por 3 meses, incluso sin receta actualizada para evitar las salidas innecesarias y la exposición. También se habilitó la posibilidad de recetas virtuales y que los familiares, voluntarios o población general de menor riesgo puedan retirar los fármacos y trasladarlos al domicilio de los pacientes.

Las personas con enfermedades crónicas nunca deben abandonar su tratamiento, éste incluye el plan alimentario adecuado indicado por un/a nutricionista, realizar actividad física en forma regular mínimo 3 veces por semana adaptada a la situación de pandemia actual, no fumar ni estar expuesto al humo de tabaco ajeno, tomar la medicación todos los días, y si es diabético colocarse la insulina diariamente y medirse la glucemia según la indicación de su médico de cabecera.

Consejos para una alimentación adecuada:

– Consumir 3 frutas y 2 porciones de verduras todos los días.

– Incorporar legumbres, cereales integrales.

– Ingerir carnes rojas con poca grasa, pollo sin piel y pescado fresco.

– Consumir, leche, yogurt y quesos descremados.

– Utilizar, aceite de girasol, maíz, oliva siempre en crudo.

– Beber al menos 2 litros agua segura por día.

– Evitar el consumo de frituras, fiambres y embutidos.

– Disminuir el consumo de sal, alcohol y ultraprosesados.

– Sí es diabético evitar el consumo de azúcar, miel, golosinas y usar edulcorante sin calorías o consumir amargo.

En todo el mundo durante la pandemia se ha observado una demora en la consulta de las personas con síntomas de infarto al corazón y accidente cerebrovascular, debido al temor al contagio al concurrir a un hospital, esto empeora la evolución y pronóstico de dichas patologías.

Por ello, los médicos, aconsejan a la población que consulte o llame al servicio de emergencias ante síntomas como dolor de pecho opresivo que se irradia al brazo o cuello, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso, debilidad repentina de la mitad de la cara y cuerpo, dificultad para hablar o entender, visión borrosa, pérdida del equilibrio, entre otros.

Las instituciones de salud tienen todas las condiciones de bioseguridad necesarias para evitar los contagios.

Se deben reforzar las medidas de prevención de transmisión del coronavirus como el distanciamiento social, uso de tapabocas, lavado de manos, no compartir el mate ni utensilios, evitar las reuniones sociales y ser solidarios entre todos y en especial con el personal que está en la primera línea de batalla contra el virus.

Fuente: Dra. Romina Lujan – Ref. ECNT APS