13 Ago, 2020 por

«San Martín es el lugar perfecto para criar niños, Fortaleza es una ciudad muy peligrosa y no quiero que mis hijos crezcan en un lugar así»

Nataly tiene 26 años, es de Fortaleza, Brasil y hace 2 años y 8 meses que llegó a la Argentina en busca de una vida mejor para ella y sus dos hijos.

En diciembre de 2017 emprendió viaje junto a su pareja en búsqueda de un futuro y una vida mejor para ella pero, principalmente, para sus dos hijos que hoy tienen 8 y 5 años y a los que no ve desde hace casi 3 años.

«Allá estaba en situación muy complicada y tuve que irme, no tenía plata, no tenía ayuda de nadie. El único que me ayudó y sigue ayudándome es Federico mi novio», le contó Nataly a Lacar Digital.

Foto gentileza Nataly

«Nos conocimos allá y salimos desde fortaleza haciendo malabares en los semáforos, mis hijos se quedaron con el padre pues no tenía condiciones de llevarlos en estas circunstancias», explicó Nataly.

Nada fue como esperaba, sus planes se están demorando más de lo esperado y eso retrasa el reencuentro con sus hijos que quedaron en el país vecino al cuidado su padre.

«Sufro muchísimo por esta lejos de ellos, estoy siendo acompañada por una psicóloga para poder llevar mejor la situación. Cuando salí de viaje pensé en llevarlos, pero me vine haciendo dedo hasta llegar a Rosario, casi siempre durmiendo en una carpa», manifestó y agregó: «En las ciudades que nos pagaban bien en los semáforos comíamos bien pero en otras que no nos iba muy bien comíamos muy poco.»

No solo comer fue un desafío, también lo fue pasar la noche, «no siempre podíamos quedarnos en un hostel y yo no quería que mis hijos pasen por todo eso, con el padre ellos tenía una casa, escuela, comida, están mucho mejor con él que los cuida muy bien. Lo único que les hace falta soy yo que soy la madre.»

Desde que llegaron al país «Pasamos por muchas cosas, la mayoría experiencias muy lindas, pero llevamos vidas de mochileros/malabaristas y mi intención era llegar y empezar a trabajar, estudiar medicina que es mi sueño, pero las cosas acá no fueron muy fáciles porque hasta hace un mes atrás no tenía los papeles entonces no tenía permisos para trabajar», manifestó.

El sueño de una vida mejor hace que no baje los brazos y que continúe buscando un trabajo que le permita traer a sus hijos a vivir con ella. «Siempre que hablo con los niños ellos me dicen que quieren venir conmigo, quieren conocer la nieve y acá en San Martín para mi es el lugar perfecto para criar los niños. Allá en fortaleza es una ciudad muy peligrosa, hay mucha droga, robos, muertes, muchas cosas mala pasan y yo no quiero que mis hijos crezcan en un lugar así.»

San Martín de los Andes fue su última parada antes de que se declarara la pandemia y desde ese momento no consigue trabajo, «mi novio esta trabajando con su papá, pero yo también necesito trabajar para ayudar a mis hijos, necesito estabilizarme acá para traerlos y desde que llegue estoy buscando trabajo pero no conseguí. Después se vino la pandemia y se complicó mucho más todo, así que pido ayuda a quien pueda darme un trabajo de lo que sea, lo único que quiero es conseguir un trabajo para poder estar con mis hijos.»