13 Jul, 2020 por

Un joven neuquino trabajó en Dark, el éxito de Netflix

Gastón Ibarroule tiene 28 años, vive en Alemania e integró el equipo de edición de sonido de una de las series más exitosas y populares de Netflix. Fue el único argentino en la posproducción.

Al neuquino Gastón Ibarroule nunca le importaron tan poco los spoiler de una serie. Empezó a ver la primera temporada de Dark como espectador y terminó sabiendo los diálogos de memoria de los restantes 16 capítulos por ser el propio editor, el único argentino que trabajó en la posproducción de la serie.

Era un día de verano a fines del 2018 cuando Gastón empezó a ver la exitosa serie alemana Dark, producida por Netflix y elegida como la mejor de toda la plataforma en Rotten Tomatoes, un influyente y reconocido sitio de críticas de producciones del mundo del espectáculo. Estaba de visita en el departamento de su papá y su mamá, en pleno centro de Neuquén.

Se quedó fascinado con la primera temporada y averiguó datos sobre la producción. A su favor tenía que ya desde hace tres años vivía en Alemania, pero cuando se encontró en internet con que la posproducción se realizaba en Múnich, su pizca de ilusión se deshizo ya que él estaba instalado en Berlín, a casi 600 kilómetros.

A pesar de eso, cuatro meses después estaría trabajando en el equipo de edición de sonido de una de las series del momento, cuya tercera y última temporada se estrenó el pasado 27 de junio. La entrada fue a través de un amigo, con quien había trabajado en otras producciones y lo conectó con Tomas Kalbér, el supervisor de sonido de producción. Para su suerte, los estudios de posproducción de sonido y color estaban emplazados en Berlín.

“Todo lo que está en el plano de la cámara es lo que se graba, no sólo los diálogos sino el propio ruido que hace la cámara, los micrófonos, un pajarito que justo pasó. Es un montón de información y de archivos, y todo eso lo tengo que agarrar, organizar, limpiar de todos los sonidos que no queremos que estén ahí y prepararlo para que después eso se mezcle con todos los otros departamentos: música, efectos de sonido, ambientes”, explicó Gastón sobre su tarea, durante una entrevista con  el diario impreso La Mañana Neuquén.

El neuquino ya estaba metido en el mundo del sonido aunque jamás pensó que con 26 años llegaría a trabajar para la plataforma audiovisual más grande del mundo y, mucho menos, en una serie que con el paso del tiempo se posicionó como una de las más vistas entre todo el enorme catálogo que allí se ofrece.

“Jamás me imaginé trabajar para Netflix. Tampoco pensé en mi vida que iba a hablar alemán”, reconoció y aseguró que aún sigue aprendiendo el idioma ya que “es muy difícil, sobre todo la gramática”. Pese a eso, conoce el idioma lo suficiente como para poder editar nada más y nada menos que los diálogos de todos los personajes. “Como no soy un hablante nativo, hay veces que pregunto porque no sé si lo que dijo un actor no se entiende o soy yo que no lo entiendo”, confesó.

Ibarroule llegó a Alemania en el 2015 cuando fue a visitar a su hermano, quien ya vivía en ese país. Tenía pasaje de vuelta pero, al llegar, se le abrieron varias oportunidades laborales referidas al sonido y con un camino como artista musical y compositor ya iniciado años atrás. Decidió quedarse.

Se podría decir que Gastón, con 28 años recién cumplidos este 11 de julio, está en ese mundo desde la escuela secundaria. Casi siempre se lo veía con su guitarra a cuestas y era el que animaba, con sus canciones, cada juntada con sus amistades. Su formación profesional tuvo que ver con eso: cerca del estudio formal aunque sin títulos y, por sobre todo, fue muy autodidacta y aprendió con la práctica.

“Como muchos sonidistas, muchos venimos de la música, empezamos tocando algún instrumento, empezás a querer grabarte y vas practicando. Soy de la “generación YouTube”, la enciclopedia del mundo, ahí podés aprender muchísimo y hay mucha gente dispuesta a compartir conocimiento y es algo que desde muy temprano empecé a usar”, contó el joven. También transitó algunos años por la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y estudió unos meses grabación de sonido en el Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA). “Es mucha práctica y son profesiones de oficio”, afirma. En su sitio web (http://www.gast-ton.com) pueden verse y escucharse algunas de sus producciones.

Casi no vio a los actores, pero los conoce

La historia de Dark inicia con la búsqueda desesperada de dos niños que desaparecen de un pueblo sin dejar rastro, como si se los tragara la tierra. Con el paso de los capítulos, la trama rompe con la idea del tiempo lineal y deshace las estructuras tradicionales de otras ficciones que juegan con los viajes en el tiempo al pasado o al futuro.

Se trata de una superproducción con gran cantidad de personajes que involucran, a su vez, a decenas de actores y actrices llegando a un equipo de trabajo con cientos de personas involucradas. Gastón conoció en persona al equipo actoral el año pasado, cuando se realizó una gala exclusiva donde se proyectaron algunos capítulos de la segunda temporada antes de su estreno oficial.

“No nos conocemos, pero se puede decir que los conocemos demasiado también. Conocemos mucho de cómo hablan, todas las formas que tienen de decir cada palabra o de cómo transmiten, pero poco de la persona en sí”, detalló. Y reconoce los sentimientos encontrados que le surgieron al momento de verlos, cuando pensó: “Te vengo editando hace dos meses, te veo la cara todos los días y no tenemos nada en común, no nos conocemos pero yo siento que te conozco muchísimo”.

“Extraño la familia y la naturaleza”

Gastón nació en Neuquén capital y se crió en esta ciudad, aunque vivió unos años en Buenos Aires y, cuando puede, vuelve a la ciudad donde vive parte de su familia.

“La verdad que se extraña mucho la familia, la naturaleza, ir a un lago, a una montaña. La naturaleza es muy distinta, en Argentina es más virgen y en Alemania es todo mucho más poblado. Allá (Neuquén) realmente encontrás un lugar donde estás solo”, contó Gastón, y afirmó, entre carcajadas irónicas, que también extraña “a Racing”.

Aunque reconoció que la alemana es una sociedad más fría y distante, aseguró que eso por ahora no es una molestia, sumado a que en Berlín la población está compuesta por múltiples culturalidades y personas de diversas nacionalidades.

“A esas cosas uno se acostumbra más rápido de lo que creeríamos, por ejemplo dar la mano en vez de un beso. Obviamente no es algo que yo elegiría, pero uno se acostumbra. No sé si diría que extraño esa diferencia cultural, todavía es una aventura”, señaló. Por el momento, no tiene planes de volver de forma definitiva a suelo neuquino, aunque sí tiene en mente hacerlo para concretar algún proyecto. “Siempre tengo ganas de volver y hacer algún proyecto allá, dar talleres o compartir lo que aprendí en Neuquén, que es importante porque en Argentina por lo general muchas cosas quedan en Buenos Aires”, afirmó.

Un homenaje a Neuquén en Europa

En honor a Neuquén, junto con su hermano Axel homenajearon a la provincia y produjeron un video en el que cantaron Quimey Neuquén, de Milton Aguilar y Marcelo Berbel. Lo hicieron en 2017 en Haux, un pequeño pueblito vascofrancés desde donde, en 1910, su bisabuelo y bisabuela por vía paterna emigraron a la Argentina.

Allí conocieron la casa en la que vivieron sus ancestros y, junto con parte de su familia europea, encararon el video. “Fue una manera de que se reencuentren las historias, de ahí sale la voluntad y la motivación de grabar el himno neuquino que se conecta con nuestra historia vasco francesa. Nos puso muy contentos hacer eso y fue toda una producción familiar muy linda”, contó Gastón.