12 Jul, 2022 por

Indignación: nuevamente la Escuela N°142 fue blanco de vándalos

Sin respuestas por parte de educación para contratar serenos, sumado a la falta de luminaria y el poco sentido de pertenencia, la Esc.142 fue nuevamente vandalizada.

Angustia e impotencia, sentimientos encontrados, ganas de seguir pero también de sentirse derrotados, esas son las sensaciones que hoy tiene la comunidad educativa de la Escuela N°142 del barrio El Arenal.

Es que la 142, es una de las escuelas más castigadas por el vandalismo impune, que se maneja a sus anchas, gracias a una luminaria deficiente, un cerco perimetral que no cumple su función y la falta de serenos, que se había prometido.

Hace un tiempo atrás, desconsiderados, ingresaron barreteando la puerta del baño de discapacitados y se llevaron todo, hasta las griferías. Gracias al trabajo de los padres y docentes, aunando esfuerzos con vecinos de nuestra ciudad, se logró hacer una rifa y comprar lo que se habían robado, ya que desde el CPE habían adelantado que no tenían el presupuesto para reponer lo robado. En otras oportunidades, lograron entrar al comedor de la escuela, robando ollas, han vaciado la despensa y han sustraído elementos que hacen al quehacer cotidiano para que los chicos y chicas puedan merendar y comer.

En diálogo con este diario, Marcelo Dolche, Director de la institución relató con voz quebrada «estamos cansados del vandalismo reinante en nuestra escuela, estamos cansados, no dan ganas de seguir así, nos habían prometido serenos pero aún no tenemos novedades» y agregó «lo más triste de todo es que son los mismos chicos del barrio, podés ver en los grafitis «La 12″ que es del barrio, chicos que quizás pasaron por nuestra escuela, tienen un hermano, primo o sobrino yendo a la institución, duele el poco sentido de pertenecía, si supieran lo que nos cuesta mantener la escuela en condiciones» se lamentó el Director.

La escuela es un refugio para aquellos que se juntan a tomar alcohol, al no tener la luminaria necesaria, no tener serenos, no tener patrullajes, es el aguantadero perfecto. El Jardín Francisco Rossi, contiguo a la escuela, sufre los mismos hechos de vandalismo, los auxiliares de servicio, a diario recorren el patio y juntan botellas, latas, vidrios, para evitar que los niños sufran algún accidente, demás está decir que la rotura de vidrios es moneda corriente.