9 Jun, 2022 por

Tras una participación histórica en el Mundial de Rafting, el equipo Cauquenes llegó a Neuquén

Elisa Zapata, Julia Medina, Jaqueline Gaete, Iara Prá y Griselda Muñoz representaron al país en la competencia realizada en Bosnia. El equipo, que tiene como entrenador a Darián Moya, es de Aluminé y obtuvo el tercer puesto en la clasificación general detrás de Brasil y Japón.

Tras representar a la Argentina en el Mundial de Rafting desarrollado del 28 de mayo al 1 de junio en Bosnia, las palistas de Aluminé que integran el equipo Cauquenes arribaron hoy al aeropuerto internacional de Neuquén.

Elisa Zapata, Julia Medina, Jaqueline Gaete, Iara Prá y Griselda Muñoz pisaron suelo neuquino con el orgullo de haber alcanzado el podio, tres medallas para mostrar y una gran experiencia que compartir con otras mujeres que, como ellas, abrazaron – con esfuerzo y pasión – la práctica de esta disciplina deportiva.

Además de las medallas de oro, plata y bronce trajeron de Bosnia alegría, emoción y entusiasmo para seguir desarrollando el rafting, deporte que identifica a Aluminé, localidad que fue sede de una competencia de estas mismas características en 2018.

Desde Neuquén y en contacto con la prensa, agradecieron en primer término a sus familias, amigos y amigas que les brindaron el apoyo incondicional y a las instituciones gubernamentales -tanto municipales como provinciales- que gestionaron los pasajes para que ellas pudieran hacer realidad este sueño.

Destacaron la importancia de la participación de la mujer en el deporte y alentaron a las jóvenes para que se sumen a la disciplina ya que “con esfuerzo se llega a grandes objetivos”, afirmaron.

Elisa Zapata, capitana del equipo, precisó que Cauquenes obtuvo medalla de oro en la modalidad Heat to heat, bronce en Sprint y medalla de plata en la especialidad Slalom. Manifestó que “para todas nosotras fue la primera vez -de participar en el mundial-; fue increíble y hasta ahora no podemos creer los resultados del equipo. Tenemos fe en el grupo y estamos felices con los resultados que traemos”.

Por su parte, Julia Medina se refirió a la experiencia de participar en un mundial y expresó que “fue mucho compromiso y responsabilidad. Si bien nosotras participamos del Campeonato Argentino desde hace tres años representando a Aluminé y a la provincia, el mundial tiene un peso muy grande, de compromiso y de querer dejar en lo más alto la bandera argentina. Y lo logramos, no lo podemos creer. Es la primera vez que un equipo master femenino participa en un mundial”.

Julia comentó que la participación en el mundial les permitió “medirse con equipos que son fuertes. En nuestra categoría eran seis equipos: República Checa, Eslovaquia, Canadá, Indonesia y Mongolia. Nosotras hace tres años estamos y no tenemos mucha trayectoria. Así y todo, tenemos este resultado que nos enorgullece, pero nos deja también desafíos en lo que tenemos que seguir trabajando”.

A su turno, Griselda Muñoz se refirió al entrenamiento del equipo y señaló que “nosotras somos todas madres y también somos profesionales, eso hace que tengamos acotado el tiempo, pero los últimos ocho meses hicimos entrenamiento a full tanto en el río como en el gimnasio y además estuvimos con nutricionista”. Agregó que “como equipo el mensaje que queremos dejar es que cuando uno se propone y se dedica a eso y lo hace con amor los resultados se dan”.

En tanto Iara Prá indicó que “es importante para las mujeres, esto nos ha transformado y nos ha permitido animarnos a dar nuevos desafíos. El deporte es un camino que puede permitirte abrir puertas a lugares sino también un camino interior, nos hizo crecer un montón”.

Luego, las chicas hicieron un agradecimiento dedicado a sus “familias, amigos y amigas, a la municipalidad de Aluminé que ayudaron en la gestión para conseguir los pasajes, al IJAN y al Ministerio de Deportes que financiaron los pasajes. Y también a Ricardo Solano que fue la persona que nos abrió este camino”.

Antes de finalizar la entrevista, se refirieron al entrenador Darián Moya “que confió en nosotras desde el principio, aceptó el desafío que le propusimos, con toda la fe ciega nos entrenó y este es el resultado. Agradecemos infinitamente su paciencia, que nos haya abierto las puertas de su conocimiento y también de su corazón porque hicimos un amigo”.