3 Abr, 2022 por

Norma Isabel Castilla con amor y bondad colaboró en la guerra atendiendo a los soldados heridos de Malvinas

Su vocación de servir a los demás la llevó a trabajar en el Hospital de la Armada y hoy trabaja en el Concejo Deliberante de nuestra ciudad.

Quienes conocen a Norma, conocen su bondad, su carisma y entrega hacia los demás. Ella ilumina todo en cada espacio que ocupa, con una entrega infinita hacia la sociedad, Normita, con sólo 23 años, brindó ayuda y contención a soldados de la Guerra de Malvinas «yo era personal civil del hospital, en la Escuela de Sanidad de la Armada, se dictaba conjuntamente en dos subsuelos que hay debajo del pabellón 7mo. Enfermera profesional, Instrumentadora Quirúrgica y Técnico Auxiliar en Medicina y Asistente Dental, estudiamos todas juntas y la guerra me agarró en ese Hospital. En un momento dos señores de civil munidos con un maletín me convocaron a colaborar como voluntaria. Éramos 15 voluntarias» recordó Norma.
 
«Yo fui voluntaria de los Heridos de Malvinas»
 
Escuchar a Norma relatar los recuerdos de esa época, nos hace imaginar el momento, la desesperación, la angustia que vivió minuto a minuto recibiendo a los heridos con sus 23 años a cuestas «venían los heridos con las primeras curaciones, que los curaban los ingleses mayormente, llegaban chicos mutilados, algunos con el pie de trinchera, que se les cortaba el pie para que no suba la gangrena, por haber estado muchas horas en las trincheras pasando frío» expresó Norma.
 
El recuerdo del Paraguayito
 
Norma tiene presente a un soldado, al que apodaban «el paraguayito» se enlistó y fue a defender nuestra soberanía «tenía esquirlas en los pulmones y los dos pie de trinchera, a él no le tocaba y se enlistó voluntariamente, quiso servir a su patria, se había ido muy chiquito a Paraguay. Dos veces se le apagaba el hilo de la vida y logró salir, fue el primero en ponerse de pie, le hicieron unos zapatos especiales, porque les cortaban ahí en el puente de la planta del pie para que no subiera la gangrena, fue el primero que ví ponerse de pie, con sus dos muletas y sus ojos tan azules, tan tristes, tan jovencito» lo recordó Normita.
 
«Mi primer día fue terrible»
 
En su primer día, Norma pensó que iba a colaborar escribiendo cartas a los familiares y reubicando a la gente «sin saber fui a parar al sector de los chicos de la guerra, yo no entendí bien que pasaba, pensé que mi trabajo era escribir cartas y reubicar gente, cuando me presenté fue terrible, el primer día le tuve que acomodar el muñoncito a Ezequiel Vargas, hice lo que hace un familiar cuando tiene a un ser querido internado, escribir a la familia, llevar el cepillo de dientes, charlar por horas y tranquilizarlos» expresó Normita.
 
«Eran muy chiquitos y con la vida rota»
 
Norma recuerda, nombres, caras pero sobre todo, recuerda la vida que iban a tener posguerra «ellos te transmitían su angustia, el horror, el frío y el hambre, ellos no tenían preparación, hablo de los del ejército lo que yo tenía, no puedo hablar por las otras fuerzas» indicó y agregó «ellos te hablaban de sus vidas anteriores, muchos ni siquiera conocían el agua corriente y muchos no sabían que tenían un derecho, que era no ir a la guerra si eran sostén de familia y podían pedir la excepción, pero ni siquiera sabían que tenían ese derecho. Por suerte no entendí bien, por que sino, hubiera creído que no iba a ser capaz de estar en ese lugar. Ese primer día fue muy impactante, el olor a carne quemada no se les iba, fue muy duro estar ahí» indicó Normita.
 
El homenaje de las que también estuvieron
 
A 40 años de Malvinas, en nuestra ciudad, se homenajeó a las que también estuvieron, a las invisibles y se inauguró en la Plaza San Martín un monumento que recuerda el trabajo que hicieron las enfermeras y asistentes de la guerra «la madera fue donada por el Rotary Club, los artistas que lo hicieron lograron representarme, esa talla bonita, ese casco con la cruz de la sanidad, con esas manos amorosas cubriendo el casco, con esos brazos que representan a las Malvinas, y esa flor representando la feminidad, esta muy bonito y me siento representada» finalizó Normita Isabel Castilla.