El intendente de San Martín de los Andes inauguró el período legislativo 2026 con un discurso atravesado por definiciones políticas, cuestionamientos a ataques personales y una defensa del rol del Estado y los empleados públicos.
El intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti, encabezó la apertura de las sesiones ordinarias 2026 del Concejo Deliberante con un discurso de tono político y personal, en el que pidió “bajar los decibeles” del debate público, cuestionó las denuncias y críticas hacia su gestión y defendió el rol del Estado frente al actual contexto nacional.

“Estamos viviendo momentos muy deshumanos”, expresó al iniciar su mensaje ante concejales, funcionarios y vecinos, en lo que fue su séptima apertura de sesiones como jefe comunal.
Críticas a ataques personales y al “discurso del odio”
Durante varios pasajes de su exposición, Saloniti apuntó contra lo que definió como agravios permanentes hacia su figura y hacia trabajadores municipales.
“No se construye una sociedad donde los golpes se dan de la cintura para abajo”, afirmó, y cuestionó la exposición pública de dirigentes y sus familias.
“El discurso del odio no cabe ni es permitido en ninguna instancia”, sostuvo, al referirse a manifestaciones y críticas difundidas en redes sociales y ámbitos mediáticos.
El intendente aseguró que las denuncias públicas terminan afectando a toda la comunidad:
“No están afectando a un intendente, están afectando a la ciudad de San Martín de los Andes”.
Además, rechazó versiones sobre su situación personal y defendió su trayectoria: “Yo no entré en la política para hacerme rico. Lo hago por vocación y fui elegido democráticamente”.
Cuestionamientos al debate público
El jefe comunal también criticó lo que consideró un exceso de exposición mediática y judicialización de la política local.
“El show mediático permanente me parece excesivo. Parece una carrera para ver cómo destrozamos a las personas”, señaló.
En ese marco, convocó a dirigentes y concejales a sostener un debate político con respeto institucional: “Si queremos un San Martín unido, tenemos que jugar limpio”.
Defensa del Estado y de los empleados públicos
Uno de los tramos más enfáticos del discurso estuvo dedicado a reivindicar el rol del Estado y del empleo público frente a las críticas.
“Si el Estado no está, algunos se agarrarían la cabeza”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó el sistema sanitario público:
“Te pasa cualquier cosa y tenés un hospital que te atiende. Y los que te atienden son empleados públicos”, expresó.
También recordó el trabajo municipal durante la pandemia y defendió la tarea cotidiana del personal: “Los únicos que salieron cuando vivimos los momentos más difíciles fueron los empleados municipales”.
Críticas al Gobierno nacional
Saloniti sostuvo que los municipios atraviesan mayores dificultades por la reducción del acompañamiento nacional.
“La Nación se retiró de las políticas sociales, de vivienda y del saneamiento”, afirmó, y explicó que la quita de subsidios obligó al municipio a sostener con recursos propios servicios como el transporte público.
“No estoy haciendo política partidaria, estoy contando lo que me toca vivir todos los días como intendente”, aclaró.
Vivienda y crecimiento urbano
El intendente señaló que el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales desafíos locales y vinculó el problema al crecimiento poblacional.
“San Martín es una de las ciudades con mayor porcentaje de inquilinos de la provincia”, indicó.
En ese sentido defendió proyectos habitacionales impulsados por el municipio, como el desarrollo del barrio Aitue destinado a unas 200 familias. “Cuando se intenta frenar estos proyectos, se afecta a vecinos que tienen la ilusión de acceder a su lote”, afirmó.
Obras y anuncios
Entre los anuncios, confirmó que en mayo se inaugurará el aeropuerto local, mientras que durante el año se prevé la apertura de la escuela especial y del CPEM Nº 96. También destacó avances en infraestructura vial y proyectos urbanos financiados con organismos internacionales.
“Nadie se salva solo”
Saloniti pidió reducir la confrontación política y priorizar acuerdos institucionales.
“Tenemos la obligación de bajar las tensiones”, expresó, y concluyó con una definición que atravesó todo su mensaje:
“Esta es una comunidad donde nadie se salva solo”.








