El autor de Cutral Co eligió la Librería Sintagma para compartir la presntación de su libro con lectores de la región. Una historia de pasadizos secretos, amistad y desafíos que ya se consigue en las librerías locales.
El viernes 6 de febrero, la Librería Sintagma fue escenario de la presentación de Aventura en la escuela, la primera novela del escritor neuquino Nicolás Seoane. Nacido en Cutral Co, el autor dio así su primer paso formal en el mundo editorial con una historia dirigida al público juvenil que combina misterio, amistad y superación.



La novela propone un punto de partida irresistible para chicos y chicas: un pasadizo secreto dentro de la escuela, un descubrimiento inesperado y una aventura que transforma la rutina en algo extraordinario. Pero más allá del recurso narrativo, Seoane plantea un recorrido emocional donde los vínculos, el coraje y la curiosidad ocupan el centro de la escena.
La escuela aparece como territorio simbólico: no solo un edificio, sino el espacio donde se construyen amistades, se enfrentan miedos y se ensayan las primeras decisiones importantes.
Nicolás nació en Cutral Co, Neuquén, donde pasó su infancia y adolescencia. Luego se trasladó a Bariloche para estudiar Biología y vivió allí varios años hasta que recientemente regresó a su ciudad natal. También vivió un mes en Escocia, país que lo fascinaba desde chico por la historia del lago Ness y la cultura celta.
Desde muy pequeño fue un lector apasionado: aprendió a leer a los cinco años y a los ocho ya leía el diario todos los días, hábito que marcó su interés por el mundo, la geografía y la actualidad. Creció en un hogar lleno de libros y siempre tuvo la lectura como parte central de su formación.
Entre las obras que más lo marcaron menciona Cien años de soledad, que leyó a los 12 años, y La Ilíada, descubierta en su etapa universitaria, que despertó su interés por la cultura y la historia antiguas. También destaca la influencia del filósofo argentino José Pablo Feinmann en su formación.
M: Bueno, ya entrando en la historia, ¿cómo nace Aventura en la escuela? ¿Hubo alguna experiencia personal que sirviera de inspiración?
N: Sí, hubo una experiencia muy concreta. Yo empecé a dar Biología en un secundario justo antes de la pandemia. Cuando llegó la cuarentena, en 2020, pasamos todo a modalidad virtual. Fue muy intenso: tenía muchísimos cursos y prácticamente vivía frente a la computadora.
Esa experiencia fue el germen del libro. Porque no era posible dar clases como en el aula. No podía simplemente entrar y explicar contenidos sin parar, cuando la experiencia que estábamos atravesando era inédita. Los chicos no podían ver a sus amigos, estaban angustiados. Entonces entendí que no podía dar clase como si nada pasara.
Ahí inventé dentro de la materia una sección que llamé “zona gamer”, donde incluía juegos: desde crucigramas hasta búsquedas del tesoro virtuales que duraban todo el año. Eran casi aventuras de rol, y a los chicos les encantaba.
El 21 de septiembre de 2020, en la fiesta virtual del Día del Estudiante, di un taller de Calabozos y Dragones. Los chicos eligieron los personajes y el escenario. Y lo más significativo fue que eligieron estar con sus amigos… en la escuela, en la biblioteca.
Improvisamos una escena ahí, y esa fue la semilla del libro. Me gustó tanto lo que salió que empecé a imaginar qué podía pasar después.
Sin darme cuenta, empecé a desarrollar esos personajes, inspirándome en los propios estudiantes. No pensé “voy a escribir un libro”; simplemente iba anotando ideas en papelitos al lado de la computadora.
Un día me di cuenta de que ya no era un cuento corto, sino algo mucho más grande. Se lo mostré a una profesora de Lengua, y ella me dijo que tenía que publicarlo. Yo nunca había publicado nada… y así empezó todo.
C: En el libro aparece un pasadizo secreto, una caverna. ¿Tiene que ver con la alegoría de Platón?
N: No lo pensé como una referencia directa, pero puede haber algo de eso. La caverna nació en la partida de rol con mis estudiantes. Todo se va generando colectivamente. Hasta la aparición de la caverna fue creación conjunta. Lo que había dentro, eso sí, lo inventé yo después.
Después entendí que la caverna simboliza algo que siempre sentí: la ruptura con la ilusión de normalidad. Yo siempre estuve convencido de que la normalidad es una ilusión. Y cuando llegó la pandemia —más allá de lo trágico y doloroso que fue— también fue una demostración brutal de que nada está garantizado, que todo puede cambiar drásticamente.
Para mí la caverna representa ese quiebre: salir de lo conocido, de la rutina, y entrar en un proceso de transformación, una ruptura con lo dado.
C: ¿Qué te gustaría que encuentren los lectores en esa historia?
N: No escribí el libro pensando en dar un mensaje. La historia fue apareciendo. Pero después vi que hay algo claro: la fuerza del grupo y la transformación. Los personajes atraviesan lo desconocido juntos, incluso sin ser amigos al principi. pero frente a la adversidad se convierten en un verdadero equipo. Y frente al miedo, descubren capacidades que no sabían que tenían, una transformación.
C: Y el miedo, es un obstáculo o un motor?
N: Me costó mucho que la historia enlazara con naturalidad la parte real con la parte fantástica. Tuve que trabajar con cuidado el miedo para que no paralizara al protagonista, pero tampoco desapareciera mágicamente. ¿Cómo alguien puede tener miedo y aun así actuar? Eso fue un desafío. No quería que sonara inverosímil. Obviamente es fantasía, pero aún dentro de la fantasía tiene que haber coherencia emocional.
Para mí, el miedo no define al personaje ni lo empuja directamente a actuar, pero tampoco lo bloquea. Es más bien la condición que hace posible el coraje. No es lo opuesto a la valentía, sino lo que la vuelve necesaria. Sin miedo no hay coraje.
M: ¿Cómo fue el proceso creativo desde que iniciaste el libro hasta su edición?
N: Lo escribí casi de un tirón durante la pandemia, pero el final me llevó años. No sabía cómo cerrarlo. Después también trabajé mucho la revisión. Nunca había publicado nada, y aunque no sé si el libro está “bien escrito” en términos absolutos, sí quería que fuera lo mejor que yo pudiera hacer. Entonces revisé varias veces el texto, especialmente esos puntos de tensión entre realidad y fantasía.
C: Las ilustraciones también tienen un peso fuerte.
N: Siempre imaginé la historia como escenas. Me gustan los cómics y la pensé de forma muy visual, casi cinematográfica. Trabajé con un ilustrador: yo describía cada imagen y él la dibujaba. Cada capítulo tiene su portada, como si fueran fragmentos de una historieta que no llegó a ser.
C: Si pudieras entrar al pasadizo secreto de tu propia vida, ¿a dónde volverías?
N: Volvería a la adolescencia. No para cambiar algo, sino por esa sensación de infinitud, de no saber qué hay a la vuelta de la esquina. Cuando sos chico no necesitás que te expliquen que todo puede cambiar: lo sabés.
De hecho, una vez me metí en un pasadizo real. Tenía 16 años. Caminaba con amigos por unas sierras, cerca de Las Lajas. De pronto, en medio del campo, apareció un agujero en el suelo. Nos metimos. No teníamos linternas (ni existían los celulares), solo la luz que entraba desde arriba. Y abajo había una caverna inmensa, llena de estalactitas y estalagmitas. Pasamos de un paisaje árido y conocido a un mundo oscuro, mineral y silencioso.
Fue alucinante. Y creo que esa experiencia quedó en mí. Siempre puede aparecer algo inesperado. Por eso defiendo la literatura fantástica: porque la realidad también tiene sus pasadizos.
C: También hablaste alguna vez de tu experiencia en Wattpad. ¿Qué lugar tuvo en tu recorrido?
N: Llegué por curiosidad. Siempre me interesaron las computadoras y las plataformas nuevas. Yo ya escribía en papel, tenía muchos textos guardados, y pensé: “Voy a probar”. Empecé a subir cosas y a leer a otros.
No tuvo mucha repercusión lo mío, pero igual fue una experiencia valiosa. Wattpad permite publicar sin intermediarios, sin costo, y recibir devoluciones casi inmediatas. Para alguien que empieza a escribir puede ser muy motivador.
C: ¿Cómo fue la recepción del libro?
N: Muy emotiva. Es difícil vender un libro de manera independiente, pero los chicos que lo leyeron se engancharon mucho. Algunos me pidieron una segunda parte. Una vez recibí una carta que empezaba con “Querido escritor…”. Fue un momento inolvidable.
C: Entonces, ¿habrá continuación?
N: No lo pensé así al principio. Pero tampoco cierro la puerta. Spoiler alert: puede ser que haya algún registro de la aventura de los chicos que aparezca en un futuro y que alguien la encuentre…
Pero pensé el libro para que sea trabajado en el aula. Está muy atravesado por la experiencia escolar. Me interesa que pueda leerse en el aula, no solo como novela de aventura, sino como punto de partida para trabajar distintas áreas. Estamos preparando un cuadernillo docente para acompañar la lectura con propuestas interdisciplinarias. Me entusiasma mucho esa posibilidad.
C: ¿Qué te gustaría que quede después de todo esto?
N: Que quien la lea sienta que siempre puede haber algo más detrás de una puerta que todavía no abrió. Porque si algo aprendí —en la vida y en la escritura— es que lo inesperado siempre puede ocurrir.
Pueden encontrar el libro en:
Instagram: @aventuraenlaescuela
Mail del autor: nicosaon@yahoo.com.ar

VER ENTREVISTA: https://youtu.be/KoX4zzerP-E








