Rodrigo Puyardi comenzó a jugar al fútbol a los 4 años en el club de su barrio, Real Maipú, en San Martín de los Andes. Ese primer contacto con la pelota marcó el inicio de un camino sostenido por la constancia, el esfuerzo familiar y una vocación clara: llegar al fútbol profesional.
Actualmente, Rodrigo vive solo en Buenos Aires, donde entrena en Vélez Sarsfield con días y horarios establecidos por el club. La rutina combina entrenamientos intensivos, viajes frecuentes —en ocasiones acompañado por su padre y muchas veces de manera independiente— y la escolaridad, que cursa de lunes a viernes en turno tarde.
El vínculo con Vélez se dio a partir de una oportunidad concreta: su primo consiguió una prueba abierta publicada en una página web, lo que motivó el viaje a Buenos Aires para presentarse. Tras completar una semana de pruebas, Rodrigo fue aceptado por el club.
Su semana habitual incluye entrenamientos todos los días excepto los viernes, partidos los sábados y descanso los domingos, manteniendo una exigente disciplina deportiva y personal.
En cuanto a la competencia internacional disputada en Santiago de Chile, el equipo enfrentó un torneo de alto nivel futbolístico, con partidos diarios que se jugaban a las 10 de la mañana. La exigencia fue constante y no hubo margen para la distracción en ningún encuentro. El resultado final fue un subcampeonato, la preparación previa al viaje incluyó un mes de gimnasio y entrenamientos de fútbol en Real Maipú.
De cara al futuro, Rodrigo es claro: su expectativa es seguir trabajando y esforzándose día a día para cumplir su objetivo principal, convertirse en jugador profesional.












